Cuento De Terror Para Franco Fixed
—Maldita sugestión —murmuró, frotándose la cara.
La primera semana fue tranquila. El edificio era silencioso, casi tétrico, pero a Franco no le molestaba. Le gustaba la soledad. Pero todo cambió un martes a las 3:00 a.m. cuento de terror para franco
Volvió a dormir, pero a la noche siguiente, la figura estaba más cerca. Ya no estaba en la esquina, sino al pie de la cama. Esta vez, Franco no encendió la luz inmediatamente. Se quedó quieto, conteniendo la respiración, observando la silueta que parecía vibrar, como si estuviera hecha de humo denso. Cuando extendió la mano hacia el interruptor, la figura se movió. No caminó; se deslizó. En una fracción de segundo, estuvo a centímetros de su rostro. —Maldita sugestión —murmuró, frotándose la cara
Franco siempre había sido un hombre de lógica. Para él, las sombras en las esquinas eran solo falta de iluminación y los crujidos de la madera vieja, simples cambios de temperatura. Pero la casa que heredó en las afueras de la ciudad no parecía estar de acuerdo con sus leyes físicas. Le gustaba la soledad