Cuando el trabajador decide pasar finalmente a , se recalcula la pensión sumando estos nuevos periodos, lo que podría aumentar ligeramente la cuantía final respecto al cálculo inicial.
El resultado es una "suma": una parte proviene de su salario reducido y la otra parte proviene de la pensión de la Seguridad Social.
Un aspecto crucial en el cálculo es la base de cotización. Desde las últimas reformas, tanto la empresa como el trabajador deben cotizar por la base que hubiera correspondido de haber seguido trabajando a jornada completa.
$$ \textPensión = \textBase Reguladora \times \textPorcentaje por Años Cotizados \times \textPorcentaje de Reducción de Jornada $$